sábado, 16 de octubre de 2010

La melancolia tiene sus colores.

Acércate e introdúcete en mi mente. Saborea cada instante, deja la música fluir. En un escritorio, el tiempo suele alargarse, suele disminuir, depende de los colores de tu melancolía. Rojo para amores intensos y verdaderos, de esos que te queman vivo al respirar el aliento del ser amado, suelen ser breves y substanciosos. Naranja para los vanidosos narcisistas. Para ellos el tiempo se alarga, para ellos no todo esta dicho, se detienen a meditar pero jamas avanzan, la belleza de sus cuerpos los hace indecisos. Amarillo si eres pasivo, tranquilo, quieto, ameno. Tratan con ternura y apego. jamás se quejan, no alzaran su voz cual soldado guerrero.  Ellos solo murmuran para que el tiempo se les haga ligero. Verde activo y optimista, nunca contra la corriente, pero verdes son tus ojos y los de ella, verde es el color que apasigua mi caída y que acelera mis latidos. Del verde no me gusta hablar, no es de escritores (ni lectores) disfrutar de la melancolía de otros ¿O si? De ser lo contrario verde es una tema aparte. Azul/Celeste quizas son la clave del funcionamiento impuro en nuestras almas. Salvajes, atrevidos, constantes, insaciables,profundos,
 Melancólicos.

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